martes, 18 de octubre de 2011

Semana turística

Realmente no sé si alguien sigue leyendo esto pero... el resfriado me ha puesto en modo trabajadora así que voy a actualizar el blog un poquito.

La semana pasada, concretamente el miércoles, decidimos ir a Göteborg a ver qué tal. Sinceramente, la ciudad tiene sus cosillas, pero teniendo en cuenta que es la segunda ciudad de Suecia, me esperaba mucho más. Diría que lo mejor del día fue la visita al museo de arte, pues digamos que tenía alguna exposición... inquietante. Creo que lo mejor que tiene la ciudad es la opción de salida nocturna (o eso parece) y la agenda de conciertos.

Más tarde, el sábado, visita a Lund y Helsingborg (aun
que a ésta fuimos básicamente para visitar el Ikea, ¡un verdadero Ikea sueco!).
Debo reconocer que si bien estuvimos unas tres horitas en Lund, me encantó, tiene ese toque medieval que le da un encanto brutal, es preciosa :) . Dejo algunas fotos, aunque no son gran cosa, pero de verdad que merece la pena andar por sus calles.


Helsingborg está pendiente de ver en condiciones, porque yo al menos sólo vi las afueras de la estación, pero no tenía mala pinta.





Por desgracia estas dos semanas hasta principios de noviembre va a haber que dejar a un lado las fiestas y escapadas, que toca ponerse a hincar codos para trabajos y exámenes (sí, aunque parezca mentira los Erasmus también tenemos que hacer algo de estudio). ¿Qué sera de noviembre? Pues no lo sé... pero hoy he estado pensando que mañana (día 20) hará dos meses que estoy aquí, y me quedará el mismo tiempo para volver a casa, y si bien no tengo prisa... pensar en la cena de Navidad (¡comida de verdad!), en el turrón, y en el invierno sevillano, cuyo frío es equivalente al que estamos sufriendo aquí ahora... no me disgusta nada la idea de que llegue el momento :D

lunes, 10 de octubre de 2011

Efectos de la Erasmus

Desplazarte más en bici que andando.
Cogerle el gusto al té.
No salir nunca de casa sin gorro/guantes/algo para cubrir el sillín de la bici.
Ser feliz cuando hace sol.
Pensar que hace buen tiempo si el termómetro oscila entre los 12-15 ºC.
Fliparlo si el termómetro oscila entre los 15 y 20 ºC.
Poner la calefacción del baño antes de la ducha.
Tener paquetes y paquetes de fideos instantáneos.
Fregar siempre después de usar.
Saber que siempre tienes que estar prestando atención a Facebook.
Tener dificultad para decir algunos términos en español porque el inglés ha tomado el control de tu lengua y cerebro.
Soltar palabras en sueco.
Ir por el super buscando siempre las ofertas.
Aprender a brindar en... ¿7? idiomas distintos.
Aprender a decir "hola" y "adiós" en otros tantos idiomas.
No ponerte el pijama hasta justo antes de dormir porque siempre puede haber alguien que llame a tu ventana aunque sean las 2 o las 3 de la madrugada.
Tener la mente abierta ante hechos inexplicables y desapariciones de objetos.
Matar mosquitos y arañas gigantes día sí día también.
Sorprenderte si ves a alguien con una cerveza de más de 3'5º.
Descubrir que cuando dicen que Suecia tiene la tasa de suicidio más alta, es por algo.
Llevar la procrastinación a niveles extremos y consolarte sabiendo que los demás hacen lo mismo.
Aprender que las máquinas con esa forma rara que resultan servir para hervir agua te salvan la vida día sí día también.
Indignarte si tienes que ir a clase más de 5h a la semana.
Acostumbrarte a tener lunes, martes-viernes, sábado, sábado, sábado, sábado y domingo.
Que te hagan una mini-entrevista y fotos para salir en la revista de la universidad.
Tener tu casa pero pasar en ella el mismo tiempo que en la de otros, y que tu tercer hogar sea el Maxi.

Y podría seguir la lista pero no me siento en absoluto inspirada, esto era más por actualizar el pobre blog.
Espero que la próxima entrada sea para contar experiencias en Lund :D