
Empezaré diciendo que el viaje comenzó de forma interesante. Bus medio vacío, y en su interior un vagabundo (¿cómo habría pagado el bus?) que iba al baño cada 10 minutos (tenemos varias teorías, pero nadie sabe aún con seguridad qué hacía ahí dentro. Una dice que lo escuchaba vomitar, pero eso significaría que lo hizo 8 veces en 1h y media, ¿cómo seguía en pie?). Afortunadamente para nosotros, se quedó en Göteborg y las 4h y media restantes de viaje fueron tranquilas y cómodas.
Entrar a Oslo por la autopista es precioso. Estás como en una montaña (creo recordar xD) y a la izquierda se ve el mar y las diferentes islas del llamado fiordo de Oslo (no, no es un fiordo de los espectaculares, esos están en el oeste, pero se le llama así), así como la ciudad en sí. Es un paisaje que puedes estar mirando 10 minutos sin pausa y no cansarte, por desgracia, no pude hacer ninguna foto buena.
La ciudad en sí es una pasada. Edificios modernísimos por todas partes, cuya combinación de cristales e iluminación te deja con cara de tonta, y a su vez también hay muchísimos edificios antiguos llenos de encanto, así que darse un paseo por allí es un gustazo.


El puerto es también una delicia. Lo encuentras nada más pasar el ayuntamiento. Te sientas en algunas escalerillas, observas el hipnótico mar (al menos el sábado lo era), las montañas, los barcos, y de fondo teníamos a un músico callejero tocando el saxo, ¿para qué pedir más?
Estuvimos en el Akershus Castle, construido má o meno en el 1300. Es una visita bonita porque entras como en un pequeño pueblecillo medieval allí al lado del centro de Oslo y puedes entrar al museo/castillo y darte un recorrido, que no tiene nada emocionante, pero tiene su encanto verlo por dentro.
Paso de poner demasiadas fotos, que están en facebook, y por ejemplo el edificio del ayuntamiento no es del todo bonito, todo hay que decirlo. La ópera también es espectacular, sobre todo de noche, yo no sé qué fijación tienen los escandinavos con las óperas, pero se esfuerzan al 200% al construirlas para que queden asombrosas. En definitiva, que la ciudad tiene bastantes cosas que ver (aunque yo reconozco que no vi demasiado), y con el Oslo Pass se puede ir gratis a casi todos los museos y visitas y viajar también gratis en el transporte público.Ah, me veo en la obligación de resaltar lo curiosos que son los metros escandinavos. Bueno, sólo he estado en el de Copenhague y en este de Oslo, pero no hay verdadera necesidad de comprar el billete, no hay controles, es decir, no hay que "picar" como en otros metros, ni tampoco he coincidido con revisores en las veces que me he montado. Tú vas a la estación, coges el metro, sales, y ale, tengas o no el ticket. Supongo que es una prueba gorda de la diferencia entre la sociedad de por aquí arriba con otras.
Por supuesto, no podía pasar por alto el tema de los precios en Noruega. A ver, para que os hagáis una idea, cuando ves el precio de algo en coronas noruegas y quieres saber su precio en euros, tienes que dividir por 7. Por ejemplo, tengo junto a mí el ticket de una cena: una pizza mediana -> 89 kr. = 12€
2 menús cheeseburguer (simple) medianos en Burguer King: 110kr (22kr son de impuestos) = 15€.
Me dio por mirar en las máquinas expendedoras del metro (chocolatinas, zumos, bolsitas de golosinas, chicles... lo típico) y, si mal no recuerdo, nada costaba menos de 25 kr (casi 4€) y había cosas de hasta 45 kr (más de 6€). Y así podría pasarme horas poniendo ejemplos de lo forrados que están los noruegos.
Teniendo en cuenta que la corona sueca se divide por 9, tras este fin de semana Suecia parece un lugar hasta barato, increíble...
Y hasta aquí la entrada sobre Oslo, en definitiva recomiendo ir a quien pueda permitírselo y aprovechar al máximo para ver todo lo posible, porque se ve que están muy por encima de nosotros en varios aspectos.




















